Declaración Universal de los Derechos Humanos: Artículo 19 - Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión; este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión - El final para los traidores a Dios verdadero está muy próximo, porque el mal es vencido siempre por el Padre eterno, padre infinito de amor, paz y bondad. Como dijo Jesús: el hombre solo será salvado por amor.Le ruego a nuestro amadísimo Dios, que tenga misericordia de los ignorantes y ciegos, pues ellos conducen este mundo de caos, horror y vileza. También le ruego, que deje que mentes inteligentes, sensibles y bondadosas tomen el relevo de esta realidad nuestra para liberarnos y evolucionar. También deberemos ser nosotros mismos los que nos ganemos los premios, el mayor de los premios es nuestra propia libertad, económica, social, mental y de tantas otras formas que no podemos disfrutar, cuando no comprendes que eres esclavo de los pensamientos de otro, unos pensamientos que heredaste al nacer y "NO" son tuyos.

domingo, 20 de marzo de 2011

Actualización: Los islandeses se han rebelado contra su gobierno, exigiendo que no se pague la deuda de los bancos

Lo que no aparece en los medios, “no sucede”. Esa es la máxima que se ha debido de aplicar con el extrañísimo caso de Islandia. Sí, Islandia. Islandia debería ser noticia, portada de informativos. ¿Por qué? Pues porque en Islandia, la población ha tomado las calles, cacerola en mano, para mostrar su radical oposición a su gobierno. Y la movilización ciudadana no solo ha provocado dos crisis de gobierno, sino que ha forzado un proceso constituyente, la redacción de una nueva Constitución que evite que se repitan situaciones como las que se han producido a lo largo de esta crisis global. ¿Y qué situaciones son esas?.

Los tres bancos principales de Islandia se lanzaron, al abrigo del neoliberalismo rampante, a una política de compra de activos y productos fuera de sus fronteras. Como ha ocurrido con numerosas entidades bancarias, esos productos resultaron ser basura, de esa que a Rodrigo Rato le parecía una estupenda apuesta financiera cuando era director del FMI, lo que llevó a las citadas entidades a la bancarrota por sus deudas en Holanda y Gran Bretaña. El gobierno islandés procedió a nacionalizar los bancos y a asumir sus deudas. Ello supuso que cada ciudadano de Islandia se encontrara con una deuda de 12.000 euros. Como ocurre por todas partes del planeta, la mala gestión de entidades privadas debe ser enjugada por instituciones públicas y, por lo tanto, por la ciudadanía en su conjunto.

La diferencia radica en que los ciudadanos islandeses, ante el escándalo de la situación --escándalo que es asimilable al que sucede en todos los países occidentales-- se rebelaron contra su gobierno. Así, se lanzaron a la calle, exigiendo que no se pagara la deuda de otros. Unos otros que cuando tienen beneficios no se acuerdan de los ciudadanos y los estados, pero que recurren ansiosos a ellos cuando se encuentran en situaciones de apuro. El gobierno, que insistía en pagar la deuda, por la presión del FMI y de los gobiernos de Holanda y Gran Bretaña, se vio forzado a convocar un referéndum, en el que el 93% de la población se negó a pagar la deuda de otros. Ello provocó una crisis política de profundas dimensiones que ha desembocado en dos crisis de gobierno y en la creación de una comisión de ciudadanos de a pie encargados de redactar una nueva Constitución. Los islandeses se han hartado de que les tomen el pelo y han decidido tomar su destino en sus propias manos.

El caso es sorprendente. Pero lo que quizá sea más sorprendente es que este proceso, que se viene desarrollando en los dos últimos años y que está en plena efervescencia, con una ofensiva del Partido Conservador para declarar ilegal el proceso constituyente (¡qué miedo tienen los conservadores de toda laya a la ciudadanía!), que este proceso, insisto, no haya merecido un solo comentario en los informativos. Cuando los volcanes de Islandia estallaron hace meses, sus cenizas cubrieron Europa y provocaron un enorme caos aéreo. Probablemente, el temor de que las cenizas del volcán político islandés provocaran efectos sociales en Europa es una explicación plausible de este silencio. El efecto contagio, lo hemos visto en el Magreb, es una de las características de la sociedad mediática.

Los islandeses nos muestran un camino diferente para salir de la crisis. Tan sencillo como decir basta y recordar que la política, y quienes la ejercen, debe estar al servicio de la ciudadanía, y no de los intereses de entidades privadas cuya voracidad, cuyo egoísmo, cuya falta de ética (véase el caso de los recientes bonus por 25 millones de euros a directivos de Cajamadrid) está en el origen de esta crisis. En Islandia se ha cursado orden de detención contra los ejecutivos de las entidades en cuestión. En Islandia, arrinconando a los partidos sistémicos, empeñados, como aquí, en someterse a los dictados de los mercados, la ciudadanía se ha convertido en protagonista. Los islandeses lo han dicho claro: que las deudas las paguen los que las generan, que la crisis la pague los que la han producido.

Juan Manuel Aragüés Profesor de Filosofía. Universidad de Zaragoza.

http://www.rebelion.org/noticia.php?id=124182&titular=los-islandeses-se-han-rebelado-contra-su-gobierno-exigiendo-que-no-se-pague-la-deuda
-----------------------------------------------------------------------------------



Actualización:



En el último mes Onda Cero, Radio Nacional de España, e incluso el diario El Mundo a través de un artículo titulado "Un fantasma recorre Islandia" se han hecho eco de una supuesta revolución que ha transformado el país nórdico por completo y de la que, al parecer, el resto de medios han evitado informar. Como residente en Islandia durante el acontecimiento de tales hechos considero oportuno realizar las siguientes aclaraciones para desmentir esas noticias:


PRIMERO: La banca islandesa no está nacionalizada. Los tres grandes bancos del país (que acabaron colapsando) fueron intervenidos, tras lo que Kaupthing y Glitnir se entregaron a sus acreedores (Que controlan el 87% del primero) y Landsbanki está pendiente de la resolución del grave conflicto del pago de la deuda de Icesave a sus clientes británicos y holandeses.


SEGUNDO: El pueblo no es quién está redactando la nueva Constitución.
Islandia vivió unas elecciones para elegir a los miembros de una asamblea que tiene la potestad de aconsejar a los profesionales del derecho que van a hacerlo. Pero esa asamblea carece de poder alguno más allá del de consulta e incluso su formación se ha visto retrasada al ser declarados nulos los comicios por los que se elegía a sus miembros, unos comicios en los que solo se molestó en votar un tercio de los islandeses.
Las razones que llevaron al Tribunal Supremo islandés a tomar tal decisión son, entre otras, las siguientes:


1.- Las papeletas estaban numeradas, por lo que podría inferirse que aquellos que las manejaban tenían la posibilidad de tomar notas sobre qué ciudadano votaba a qué candidato, rompiéndose con ello el principio básico de privacidad.


2.- No se permitía doblar la papeleta.


3.- Se utilizaron cajas de cartón en vez de las clásicas urnas electorales lo que aumenta el riesgo de pucherazo (posibilidad de robo, dobles fondos, etc...)



TERCERO: Los responsables de la crisis no han sido encarcelados, únicamente están bajo investigación, ni Sigurdur Einarsson, ni Jón Ásgeir Jóhannesson, ni Geir Haarde, ni David Oddsson, ,ni Björgólfur Thor Björgólfsson están o han estado entre rejas como consecuencia del desastre económico sufrido en el país. El más golpeado por la justicia de entre todos ellos fue el ex CEO de Kaupthing (S. Einarsson) que tras haber sido incluido por interpol en sus archivos fue arrestado la mañana del 9 de marzo de 2011 y liberado durante la noche del mismo día.


CUARTO: Si bien es cierto que los islandeses se han negado a pagar  una parte de la deuda, en concreto el procentaje de Icesave que reclaman sus acreedores, el 9 de abril va a celebrarse un nuevo referéndum.
La última encuesta de Gallup muestra que el 63% de los electores se inclinan por asumir el pago.






QUINTO: Los islandeses siguen asqueados de su clase política,  el recorte del Estado del bienestar no cesa y la desafección con sus representantes y con el sistema ha llegado a tal nivel que en las elecciones a la alcaldía de Reykjavík en 2010 (una institución poderosísima en el país) se inclinaron por el humorista Jón Gnarr del Besti flokkurinn (El mejor partido)  un hombre que había efectuado propuestas hilarantes y surrealistas.
El nuevo alcalde rompió meses después las pocas promesas que había hecho, entre ellas no subir los impuestos ni recortar los servicios públicos a los ciudadanos pero a continuación recordó a sus electores que en su programa incluía la propuesta de no respetar nada de lo que hubiese prometido durante la campaña.


http://www.elsentidodelavida.com/2011/03/desmontando-el-bulo-de-la-revolucion.html


Reflexión:



"revolución islandesa" se habían negado a pagar la deuda de los bancos. Aunque por este nuevo artículo nos enteramos de que sólo ha sido una parte, lo cual ya de por sí es revolucionario. Este mundo solo lo podremos resolver los ciudadanos y no la casta política, que cada vez huelen peor sus actos (todos los políticos vendidos = mayordomos de los illuminatis). 



Los limites los pones tu…