Declaración Universal de los Derechos Humanos: Artículo 19 - Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión; este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión - El final para los traidores a Dios verdadero está muy próximo, porque el mal es vencido siempre por el Padre eterno, padre infinito de amor, paz y bondad. Como dijo Jesús: el hombre solo será salvado por amor.Le ruego a nuestro amadísimo Dios, que tenga misericordia de los ignorantes y ciegos, pues ellos conducen este mundo de caos, horror y vileza. También le ruego, que deje que mentes inteligentes, sensibles y bondadosas tomen el relevo de esta realidad nuestra para liberarnos y evolucionar. También deberemos ser nosotros mismos los que nos ganemos los premios, el mayor de los premios es nuestra propia libertad, económica, social, mental y de tantas otras formas que no podemos disfrutar, cuando no comprendes que eres esclavo de los pensamientos de otro, unos pensamientos que heredaste al nacer y "NO" son tuyos.

viernes, 1 de junio de 2012

Documental protesta: El taxista ful o el taxista falso.

No hay censura ni apología. Con un toque de atención al espectador. No van de misioneros sociales. Más bien de despertadores. Sobre la mesa, el trabajo, el paro, la acción colectiva, la soledad, plasmadas en este ‘film-protesta-documental’ con las herramientas del Videoactivismo. Cambiar la manera de vivir como receta para reconquistar la propia vida y no dejarse devorar por el miedo que impone el orden monetario, «que te integra si lo posees y te desplaza si no lo alcanzas». Vida en precario por la vía de lo laboral.

Hace años apareció en un diario local una noticia breve pero bastante curiosa:

La policía había detenido a un hombre que por las noches sustraía taxis y se dedicaba a hacer carreras (“trabajar”) con ellos... lo original era que al amanecer devolvía el vehículo a la zona de donde lo había sustraído, en perfectas condiciones y dejando una cantidad de dinero a modo de compensación por el combustible consumido.

De esta realidad en 2005, el director independiente Jordi Solé, bajo el pseudónimo de Jo Sol ("yo solo" en catalán) presentó ‘El Taxista Ful’, un documental que recoge la historia de José R., un hombre de 52 años en paro que un día decidió utilizar los taxis aparcados por la noche para poder ganarse la vida emprendiendo, sin saberlo, un viaje que le cambiaría para siempre. Una historia humana y además bella. Jo Sol aborda la precariedad laboral y el miedo como forma de control social del sistema u orden mundial.  El equipo de ‘El taxista ful’ le da un toque al espectador. No van de misioneros sociales. Más bien de despertadores. Transmite una verdad, está hecha de manera espontánea, en lo cotidiano y sin ficción, con diálogos que surgían improvisados», recordaba Sempere. «Es falso que fuera del mundo laboral no haya nada. Si espero a tener dinero no hago la película. Se trata de aplicar lo mismo a la vida», recuerda Sol. 

El Taxista Ful



Dirección y guión: Jo Sol.

País: España.
Año: 2005.
Duración: 87 min.
Género: Disidencia rabia-alegría.
Interpretación: Pepe Rovira, Marc Sempere, Marcos Rovira “Makoki”, Dinero Gratis, Santiago López Petit, Vicente Escolar, Miguel Ángel Lapuyade, Jonás Lapuyade, Francesc Arnau, Antoni Laparra, Marina Garcés.
Producción: Jordi Rediu y Norbert Llaràs.
Música: Jalea Real, Lhasa y 99 Posse.
Montaje: Sergio Dies







Sinopsis:


El taxista ful o el taxista falso. Pepe Rovira con cincuenta tacos y sin curro, decide apropiarse de taxis ajenos, una herramienta de trabajo como él dice y trabajar con ellos por la noche. Taxis que abandona días después sin desperfectos de ninguna clase, dejando algo de dinero en la guantera, por el consumo de gasolina y desgaste del vehículo.

La situación familiar de Pepe al estar desempleado se ha deteriorado, con su mujer y su hijo, por la falta de medios económicos y Pepe a fin de que no lo localicen se va de okupa con Marc, entrando en un mundo para él desconocido. Conoce así al grupo Dinero Gratis, los cuales como dicen en sus carteles “No queremos trabajo queremos dinero. Dinero gratis”. Pepe Rovira, sin embargo si quiere un trabajo y aboga por un trabajo digno. Visiones contrapuestas, pero según dicen los opuestos se tocan.

Algunos taxistas cuando es sabida la forma de proceder del ladrón de taxis, ni siquiera lo denuncian. La policía lo detiene varías veces y hay finalmente una sentencia en la que le comunican que lo quieren internar en un centro psiquiátrico. Marc, es un joven de unos treinta años que entra en contacto con Pepe, lo acompaña a un abogado que tras oír la versión de sus hechos quiere presentarlo como delincuente político. ¿Delincuente político? se pregunta, Pepe. Él no es un delincuente político pero tampoco se considera un delincuente común, lo único que tiene claro es que no quiere ir a la cárcel.

¿Se puede sortear el miedo a la precariedad?. Pepe reflexiona: quiero vivir hasta que me muera. No hay futuro para él, el futuro ya está bastante claro dice, sólo quiere existir, con esa mezcla de rabia y alegría. ¿Cómo podemos agujerear la realidad?, se pregunta Pepe en una de las concentraciones de Dinero Gratis a las que acude. Pepe comenta en el pase de la película por el Festival de San Sebastian, que la película es una invitación a la reflexión. Ni si quiera le importa que guste o no la película.

No hay censura ni apología. Nadie es más que nadie, sino que en todo caso se trata de ver las cosas de otra manera; sí pero no, no pero sí. Gente que hace otras cosas, que se moviliza, que se refuerza como grupo, que desde la asunción de que nada puede cambiar siguen peleando con pancartas o con palabras, la saliva como arma y la ilusión como alimento. ¿Predicar en el desierto? ¿Fomentar el absurdo?

El taxista ful es una rara visión del panorama cinematográfico español que bien merece ser vista.

Más en fuente:

El pensador libertario Félix Rodrigo Mora desmonta la mentira del “terrorismo machista” – By Rafapal.

Rafapal

En la asignatura de derecho que cursé durante la carrera de Periodismo nos enseñaron los “principios fundamentales del derecho”; es decir, las bases de la noción de Justicia en los que se asienta nuestra civilización. La presunción de inocencia, el derecho a un juicio justo son condición sine qua non para considerar la existencia de la Justicia. Dado que esas condiciones han sido derogadas de la justicia española a través de la paranoia del “terrorismo machista” se puede decir ,sin temor a dudas, que nuestra civilización ha terminado como tal, pues sin principios, se cae todo el andamiaje.

En el siguiente artículo que reproduzco a continuación, el pensador libertario Félix Rodrigo Mora desmonta esta gran mentira, a través de uno de sus perpetradores, Miguel Lorente, secretario de estado durante la era Zapatero, sobre este tema.

MIGUEL LORENTE, UN GÁNSTER INTELECTUAL AL SERVICIO DEL FEMINISMO EXTERMINACIONISTA Y FEMINICIDA. Miguel Lorente Acosta ha sido varios años delegado del gobierno del PSOE, en la lóbrega etapa de Zapatero, para la violencia de género, además de autor de libros cuyos patrañeros, demagógicos y sexistas contenidos se manifiestan incluso en el título, por ejemplo, “Mi marido me pega lo normal”

La tolerancia es una norma sagrada, así como el respeto por la libertad de conciencia y el considerar que las personas, hasta que no se pruebe lo contrario, obran de buena fe incluso cuando se equivocan. Pero el caso de Lorente es del todo excepcional, dado que este sujeto aúna en sí lo más corrompido y perverso de la sociedad actual, la voluntad de manipular ilimitadamente a la gente común, en particular a las mujeres, por el uso desenfadado del engaño y la mentira sin limitaciones, hasta la falsificación sistémica y permanente de la realidad.

En una situación así lo que cuenta es la verdad. Y a eso vamos. Lorente ha participado, al parecer como principal ideólogo, en la magna operación de Estado destinada a provocar un enfrentamiento de consecuencias históricas entre varones y mujeres. Pero esto, con toda su excepcional gravedad, es de menor entidad en relación con su voluntad de someter a las mujeres a un nuevo régimen de sobre-opresión que las destruya como tales y como seres humanos: este es el proyecto ultra-machista del nuevo Estado policial-militar feminista para el que Lorente ha trabajado como primer teórico y planificador.


La izquierda en el gobierno, además de arruinar al país y ocasionar 5,3 millones de parados, es la responsable principal de la Ley de Violencia de Género, promulgada en 2004. Es esta una norma de excepción de tipo franquista, dirigida contra el amor y el sexo heterosexual, para hacer que las mujeres teman y odien a los varones, y que los varones teman y odien a las mujeres. Es una ley fríamente pensada no para “proteger” a éstas (formulación al cien por cien machista, pues las mujeres saben muy bien cuidarse solas) sino para arruinar la libertad sexual heterosexual, para destruir el amor entre varones y mujeres, para reducir a cero la natalidad y hacer imposible que las mujeres puedan ser madres, en definitiva para lesbianizar a éstas y homosexualizar a los varones a través de una operación de ingeniería social sin precedentes en la historia.

Dicha ley sitúa en la semi-clandestinidad al sexo heterosexual, y reduce a sus practicantes a la condición de parias y marginales, siempre insatisfechos. Pues bien, de la aplicación de dicha norma se encargó durante años Lorente. Hay que recordar, además de libros repulsivos como el citado en el que casi cada página es una montaña de suciedades, chismes, ignorancia autosatisfecha y bellaquerías, sus numerosas declaraciones a los medios de comunicación, en las que repetía el mismo mantra: los hombres son asesinos y violadores innatos, las mujeres han de odiarlos y rechazarlos siempre, siendo el Estado policial feminista quien las defiende de sus enemigos sempiternos, los varones. A éstos las féminas bien adoctrinadas los han de tratar con una palabra mágica, NO, siempre NO.

La satanización de los hombres heterosexuales alcanza en la fanática retórica de Lorente cotas inimaginables, con el aplauso de toda la reacción, desde la derecha más montaraz hasta el ejército y la clase empresarial, interesadísima en la lesbianización de las mujeres, como lo muestra el despido masivo de embarazadas en las empresas.

Este cruzado de la mojigatería y el odio sexista ha logrado que millones de personas, mujeres igual que varones, no pueden tener una vida erótica y amorosa satisfactoria, pues es tal la barrera que Lorente y su trastornada tropa han levantado entre los dos sexos que ya es muy difícil lograr una relación sentimental más o menor normal. Eso está dañando innumerables vidas y mutilando a millones de personas, mujeres igual que varones, en sus vivencias emocionales y relacionales más profundas.

La campaña de denigración de los varones, que son presentados por Lorente como unos monstruos, busca su castración psíquica. Y la dirigida a las féminas, cuyos contenidos son los del machismo más clásico (a saber: las mujeres son inferiores, débiles e incapaces, por lo que igual que los menores necesitan sobre-protección institucional), desea la conversión de las féminas en seres desexuados, o lesbianizados, que han de aborrecer el sexo heterosexual y todas sus consecuencias, en primer lugar la maternidad.

Hoy es imposible mirar televisión, leer una novela, ver una película, escuchar una canción, sin topar con el sexismo feminista más virulento, la satanización de los varones, la descalificación del sexo y el amor heterosexual y la promoción de la homosexualidad y el lesbianismo, convertidos ambos en el sexo que el Estado y el capitalismo imponen a toda la población, ya sin limitaciones, a tumba abierta.

Ho hay un sexo “bueno” protegido por el Estado y exaltado por la clase empresarial, el homosexual y lesbiano, y un sexo “malo”, satanizado, el heterosexual.

Para lograr sus fines Lorente, como agente destacado del capital español que es, se ha servido de la mentira sin limitaciones. Primero prohibió que se divulgaran datos sobre el número de hombres asesinados por mujeres, para victimizar a éstas, manera muy eficaz de manipular y destruir a las féminas, de cometer feminicidio. Luego declaró que la detención en masa de varones (hasta ¡unos 50.000 por año!) pondría fin de inmediato al asesinato de mujeres. Como eso no sucedía, pues dicha ley, al exacerbar hasta el paroxismo la guerra de los sexos, ha provocado más muertes, lo que ahora están haciendo sus continuadores es “maquillar” las estadísticas para que los datos bajen…

La mentalidad franquista-machista de Lorente, y su falta de escrúpulos intelectuales y morales, se pone de manifiesto en su libro citado. En él presenta a los varones de las clases populares como violadores y asesinos atávicos, y a las mujeres de las clases populares como bobas, débiles, ininteligentes, sumisas y pasivas, en definitiva pobres seres tarados e inferiores que se dejan forzar y agredir a mansalva. Ese pueblo degradado y ignominioso que Lorente presenta sólo puede ser regenerado por la acción del Estado, esto es, por la vía policial y carcelaria. Es el mismo discurso y la misma práctica del franquismo pero adecuados a las nuevas circunstancias.

Una vez más comprobamos que el feminismo es una ideología de extrema derecha que en todo lo sustantivo reproduce el sistema de ideas del fascismo.

Veamos los motivos que mueven a Lorente, y que hacen de él un muy virulento gánster intelectual. Son: 1) enfrentar a varones y mujeres, según el principio de “divide y vencerás”, lo que hoy es fundamental para la supervivencia del actual orden de dictadura política, constitucional, partitocrático y parlamentario, y para el progreso del capitalismo, pues así se bloquea el desarrollo de la revolución integral, 2) destruir psíquicamente a los varones a través del sentimiento de culpa y el autoodio, 3) someter a las mujeres al nuevo régimen neopatriarcal convirtiéndolas en “protegidas” del Estado a perpetuidad sin que sean y existan por sí, lo que es hiper-opresión de las mujeres y feminicidio, 4) castrar emocionalmente a los varones y convertir en frígidas, neo-monjas y desexuadas de por vida a las mujeres, 5) bajar aún más la natalidad, conforme a los designios neomalthusianos desde hace mucho anhelados por el gran capital multinacional, verbi gracia, por la Fundación Rockefeller, 6) mercantilizar del todo el sexo, haciendo que la prostitución, en todas sus formas, crezca en flecha, como está sucediendo, 7) crear un mercado en expansión para los psicofármacos, la droga legal con que el feminismo maneja cada vez más a las mujeres, en beneficio de la industria farmacéutica, pues una gran proporción de ellas entran en colapso mental permanente cuando se las impide la maternidad, lo que las hace drogadictas de por vida, lesbianizar a las féminas, 9) homosexualizar a los varones, 10) crear una gran corporación de negocios, el complejo feminista, hiper-financiado por los empresarios y por el Estado, 11) convertir a las féminas en estériles y no-madres a perpetuidad, para que sirvan en exclusividad a la empresa, elevando con ello los beneficios logrados por ésta, de ahí que el capitalismo desee que todas sean lesbianas, 12) hacer de las mujeres carne de cañón, para que se enrolen como mercenarias en el ejército, asunto que exige renuncien a la maternidad, lo que viene a coincidir con que se lesbianicen, 13) popularizar una versión mendaz y canalla de lo que es el patriarcado, con el hombres agrediendo a la mujer y el Estado “protegiendo” a ésta, cuando lo real es que el patriarcado de antaño y el neo-patriarcado feminista actual los crea el Estado, al que Lorente sirve, para con ellos someter y nulificar a las féminas de las clases populares.

La conversión forzada de las mujeres en mojigatas, gazmoñas y nuevas monjas, o en lesbianas, es una forma de biopolítica, esto es, de injerencia del Estado en la vida sentimental, amorosa y sexual de las personas, lo que es de todo punto intolerable.

En una sociedad libre, autogobernada y autogestionada, sin ente estatal ni clase empresarial, creada por una revolución integral, no puede haber biopolítica. Lorente y las-los que son como él, unos agentes del Estado para manipular y lavar el cerebro a la gente común, han creado una industria poderosísima, que ofrece enorme beneficios económicos a quienes la manejan, la de “la violencia de género”. Lo terrorífico es que ésa necesita, para funcionar, el asesinato de al menos 50 mujeres anuales en este país, una por semana. Para alcanzar tal cifra el procedimiento en fácil, se incentiva, azuza y espolea la guerra de los sexos, tarea en la que dichos sujetos son maestros consumados.

Terminaré trayendo una reflexión de Ángel Cervera, Mr. Gay 2012, un amigo que no tiene empacho en reconocer que “el gay nace… o también se hace”. De acuerdo pero, dinos Ángel, querido, ¿quién, por qué y para qué está haciendo homosexuales a los varones hoy?

Félix Rodrigo Mora

http://esfuerzoyservicio.blogspot.com/

Fuente

Rafapal

A finales del 2010, durante un congreso en Marbella rompí el tabú sobre la paranoia de la “violencia machista” explicándoos cómo una misma información, convenientemente disfrazada, puede empujarnos a creer que existe una organización terrorista masculina, tipo Al Qaeda, dedicada a asesinar mujeres. Bajo mi propia experiencia periodística, os contaba cómo, por ejemplo, un crimen originado por drogas o del ámbito de la delincuencia/prostitución, si se censuran estos vitales datos, puede aparecer como una muerte por motivos políticos/machismo.

El pasado 20 de mayo, un artículo del “Defensor del lector” del diario El País a cuenta del asesinato de una mujer en Elche ha acabado por darme la razón. El redactor comete el error de narrar la noticia con todos los datos relevantes: la víctima era prostituta y drogadicta, lo cual hace que el “defensor del lector” reciba cartas de feministas -alarmadas porque puedan perder su chiringuito-. Ello hace que Tomás Delclós reflexione sobre cómo se han de redactar estas noticias que, como reza el propio titular, son “más que un “suceso” (un asunto político). Es decir, leyendo entre líneas Delcós explica cómo se han de censurar, pues su escrito va dirigido, en realidad, a los propios redactores del diario para que sepan qué es lo que no tienen que hacer si quieren que su contrato por obra sea renovado. Veamos.

“La carta original consideraba que las menciones sobre el supuesto pasado de la mujer -prostitución, drogadicción- “sólo contribuyen a restar credibilidad a la víctima y, por ende, a todas las mujeres víctimas de violencia de género”. (La traducción de este párrafo es que SI SALE A LA LUZ QUE CADA MUJER ASESINADA LO ES POR UNA RAZÓN DIFERENTE, ¿CÓMO VAMOS A SEGUIR ALARMANDO A LA POBLACIÓN CON LA GUERRA DE SEXOS?). 
Seguimos.

“Un lector, Ferrán Isabel, considera que se ponía más énfasis en el pasado de la mujer asesinada que en el hecho del asesinato”. La siguiente carta aclara cómo se debe interpretar lo que dice Ferrán Isabel: “Otras cartas afirman que este pasado debía haberse silenciado“. Cen-su-ra.

Para saber cómo funciona la Censura Institucional sobre este tema hay que reparar en el comentario del Consejo del Audiovisual Catalán (CAC) en un estudio de 2011. “Las relaciones causa-efecto, vinculadas al origen o a las circunstancias personales de la persona implicada, continúan estando presentes”. En otras palabras, que nada de lo que haya verdaderamente pasado en ese suceso luctuoso debe cambiar el Dogma de Fe del Estado: la culpa es del machismo. Ni de las drogas, ni del ambiente del hampa de la prostitución ni, por supuesto, de un tipo de amor sadomasoquista: es una cuestión política. Hay que seguir alimentando la idea de que los hombres odian a las mujeres y las quieren someter y asesinar.

La antropólogo social Dolors Coma de la Universidad Rovira i Virgil, miembro del CAC, y remitente de una de las cartas (una de las feministas que ejercen de censoras) ofrece en este párrafo un ejercicio delirante de contradicción. Atención a lo que resume Delclós. “[Dolors Coma] Admite que ‘no hay una receta única’ sobre qué datos suministrar de la víctima y del agresor ’sino la aplicación del buen hacer del periodismo y el sentido común, de manera que sean relevantes para comprender los hechos”. Hasta aquí, bien. Pero sigue. “Y en esto tiene mucho que ver el contexto de la noticia y la propia forma de redactar la información. ¿Se tenía que decir o no que la víctima era prostituta, por ejemplo, o drogadicta? Pues depende: sí, si esto permite entender la naturaleza del asesinato; no, si no tiene relación, y no parece tenerla en este caso. Se trataba, además, de meras presunciones, no confirmadas. Si encima se suman a toda una serie de informaciones negativas sobre la víctima que el lector recibe en forma de cascada, pueden ser percibidas como elementos ‘justificativos’ o atenuantes del asesinato y, en todo caso, oscurecen los motivos por los que se produce la violencia machista”.

Pues eso, que la población no merece saber que el ámbito de la prostitución y la drogadicción es peligroso para una mujer. Conocerlo sería, como decía arriba, el principio del desmantelamiento de esta paranoia que comenzó, como os conté en Marbella, ocultando a la población que la mayor parte de los asesinatos ocurrían en parejas inmigrantes, una censura que se reconoce en el propio artículo. “Un aspecto que destaca [Marta Corcoy],discrepando de algunas opiniones, es que informar de la nacionalidad, en la medida que no se ignore cuando son españoles, ayuda a tumbar el prejuicio de que la mayoría de los protagonistas o víctimas son inmigrantes”. En otras palabras, que se seleccionan constantemente los datos que se os cuentan, con el fin de provocar una u otra reacción en el público; es decir, que se os manipula. Y esta suposición de que existe una guerra del hombre contra la mujer ha provocado que en España haya miles de varones en la cárcel que no se han podido defender en un juicio justo y objetivo. Como la propia cruzada implica que todas las discusiones entre hombre y mujer forman parte de esta guerra, el varón es culpable simplemente con que su ex pareja lo diga, sin posibilidad de defensa. De paso, se han cargado un principio fundamental del Derecho, que es la presunción de inocencia.

El año pasado se publicó un informe que demostraba que, después de cada asesinato, se producían varios en los siguientes días, lo que probaba que es la propia cruzada la que se reproduce por efecto imitativo. Ello movió al gobierno socialista a reducir la importancia que le dan los telediarios a estas informaciones. ¿Creéis que lo hicieron? ¡Por supuesto que no! ¡PORQUE NECESITAN QUE MUERAN MÁS MUJERES PARA JUSTIFICAR LA PARANOIA DE LA GUERRA DE SEXOS!

¿Queréis saber de dónde procede? En el último párrafo lo aclara: “Como estableció la ONU, la violencia machista vulnera los Derechos Humanos y es, por encima de cualquier otra consideración, un criminal atentado a la libertad de la víctima, de la mujer”.

Podéis realizar este mismo análisis en vuestros países: os daréis cuenta de que la censura funciona exactamente igual.

PD: Aunque trabajen con similares herramientas (información), el Periodismo y la Propaganda pueden ser discriminados con una sencilla pauta. El ejercicio del periodismo sólo tiene una máxima: la Verdad. Contar, no sólo la Verdad, sino TODA LA VERDAD, es decir, sin guardarse datos, porque no es su labor adoctrinar a la ciudadanía ni decirle qué debe de pensar. Todo lo contrario que la Propaganda, cuyo último objetivo es dirigir a la población hacia una determinada creencia; para ello, el propagandista censurará datos y esconderá testimonios que puedan contradecir su ideología política.

En todas las escuelas de Periodismo del mundo se enseña que una noticia debe responder a las 5 W, en inglés (who,what, when, where y why; es decir, quién, qué, cuándo, dónde y por qué). Si una noticia escatima alguna de estas “w”, podéis estar seguros de que se os está manipulando.

Más abajo, el artículo escaneado.













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El Juez Serrano dice que los suicidios masculinos se han disparado a causa de la violencia de género.

SI SE DAN LOS DATOS SERÍA “UN ESCÁNDALO”

Pedro de Tena/Antonio Barreda

La Plataforma Ciudadana por la Igualdad, que preside el juez, reclama que se realice una investigación seria, y asegura que si esos datos se dan a conocer serían un escándalo internacional. Francisco Serrano reclamó ayer que se realice una investigación seria sobre los efectos de la normativa en los hombres que son objeto de denuncias falsas. Para ilustrar su posición, Serrano afirma que Zapatero ha reconocido muchas discusiones con su esposa Sonsoles por causa de sus hijas y que sólo por eso podría ser considerado maltratador ya que más del 80% de los casos de denuncias por violencia de género tienen en su base discusiones por los hijos.