Declaración Universal de los Derechos Humanos: Artículo 19 - Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión; este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión - El final para los traidores a Dios verdadero está muy próximo, porque el mal es vencido siempre por el Padre eterno, padre infinito de amor, paz y bondad. Como dijo Jesús: el hombre solo será salvado por amor.Le ruego a nuestro amadísimo Dios, que tenga misericordia de los ignorantes y ciegos, pues ellos conducen este mundo de caos, horror y vileza. También le ruego, que deje que mentes inteligentes, sensibles y bondadosas tomen el relevo de esta realidad nuestra para liberarnos y evolucionar. También deberemos ser nosotros mismos los que nos ganemos los premios, el mayor de los premios es nuestra propia libertad, económica, social, mental y de tantas otras formas que no podemos disfrutar, cuando no comprendes que eres esclavo de los pensamientos de otro, unos pensamientos que heredaste al nacer y "NO" son tuyos.

martes, 16 de diciembre de 2014

El Misterio de los Dioses Peces y el Nombre secreto de Yahveh



Publicado el 14 de dic. de 2014

Son muchas las referencias iconográficas sobre “dioses peces” que aparecen en los cinco continentes y en toda su historia conocida, en el siguiente vídeo hablamos sobre esos seres y uno de sus principales cabecillas llamado Yahveh, de donde nace su secreto nombre y los vínculos existentes entre este ente y ciertas construcciones megalíticas como Stonehenge entre otras.

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Entrevista a Rafapal sobre “Dinero y dios”: el final del reino de Yahvé-Lucifer, el comienzo del reino de Dios

Rafapal.com
Las entrevistas que estoy concediendo sobre este tema son sin duda alguna lo más importante que he dicho por la sencilla razón de que recojo todo lo investigado anteriormente y enfoco en el origen de todos los problemas de la Humanidad y el responsable último de todos ellos.

Después de los meses de investigación, documentación, síntesis y producción de los vídeos “Dinero y dios”, los argumentos están perfectamente ensamblados en mi mente, de manera que podréis recoger la información “bien masticada” y fácil de entender para desmontar los argumentos de todos vuestros amigos que profesen alguna religión.


La historia del dinero es la prueba IRREFUTABLE de que todas las religiones sirven a Lucifer, es decir, Yahvé.
Mucha atención.



«Es un modelo que homogeneiza lo que comemos, debilita el comercio local y somete a sus empleados a unas condiciones laborales precarias».



Publicado el 14 diciembre, 2014
La activista Esther Vivas, autora de El negocio de la comida, subraya que el modelo agroalimentario industrial «sigue la lógica del beneficio». Está concentrado en pocas manos, contamina, no es tan saludable como dicen y precariza a quienes trabajan en su producción y venta. Y reclama tomar conciencia de lo que llevamos al plato.

Entras en el súper y cargas a la cesta un bistec, 100 gramos de jamón York envasado, un tarro de garbanzos, dos filetes de mero, una piña y dos latas de refrescos de cola. Un gesto habitual. De esos que te permiten tener la cabeza en otra parte. Pero, según Esther Vivas (Sabadell, 1975), activista y experta en soberanía alimentaria, cargar la cesta también es un acto político. Así, comprar en una gran superficie es dar respaldo a un modelo agroalimentario «intensivo, industrial, kilométrico, deslocalizado y petrodependiente». La autora de El negocio de la comida (Icaria Editorial) advierte que ese modelo es «un ejemplo más del impacto de la lógica del capital que antepone intereses particulares a necesidades colectivas».

De entrada, turba saber que se produce suficiente comida como para alimentar a 12.000 millones de personas -casi el doble de terrícolas-, pero que una de cada siete pasa hambre. ¿Qué explicación tiene? ¿Cómo es posible que en la UE se tiren 89 millones de toneladas de alimentos en buen estado y cerca de 80 millones tengan dificultad para llevarse algo consistente al estómago? Básicamente, según Vivas, porque la cadena productiva de alimentos hasta llegar al plato está en pocas manos, que son los que deciden qué comer, marcan los precios y están amparados por una legislación hecha a medida. «Solo el mercado mundial de semillas está controlado por seis multinacionales: Syngenta, Bayer, BASF, Dow Chemical, Monsanto y DuPont», alerta la activista en el libro.

Esos pocos son los que propagan el mantra del consumo. «En cierto modo, somos adictos a la carne porque el modelo de industria ganadera intensiva necesita que alguien la consuma y, en consecuencia, se difunde el discurso de que la proteína animal es indispensable, que cuanta más carne comamos mejor», explica. Y funciona. Un caso sorprendente, según el Atlas de la Carne publicado por la Fundación Heinrich Böll, es el de la India, tradicionalmente vegetariana, donde actualmente el consumo de carne empieza a estar bien visto socialmente.

Detrás de la chuleta buena, bonita y barata del súper se esconde una procesión de costes sociales. Para empezar, en la propia producción. Un tercio de las tierras de cultivo y un 40% de la cosecha de cereales a escala mundial se destina a la industria ganadera. «Con lo que consumen los animales se podría alimentar a 3.500 millones de personas»,escribe Vivas. Pero no solo quita el grano de la boca, sino que las grandes explotaciones de piensos y forrajes implican la desforestación de bosques, la desaparición de las pequeñas explotaciones y la expulsión de miles de campesinos de la tierra, así como la degradación del suelo y de los recursos hídricos (la agricultura y la ganadería consumen entre el 70 y el 80% del total de agua).

Una vez alimentados vacas, cerdos y gallinas de establo -«generalmente con pienso transgénico»-, son causantes involuntarios del cambio climático: originan el 51% de las emisiones de gases de efecto invernadero («una vaca y su ternero emiten más gases contaminantes que un coche con 13.000 kilómetros»). Pero, además, según la OMS, el 75% de las enfermedades humanas epidémicas tienen su origen en los animales. «La mayor parte de los antibióticos en Europa son administrados a animales de manera preventiva, y es su carne y su leche la que consumimos».